Identificar material y acabado
Localiza la referencia de lamas, baldosas, juntas y tratamientos. Prueba los productos en una zona discreta y revisa incompatibilidades antes de limpiar.
Inspeccionar superficie y entorno
Comprueba estabilidad, astillas o desconchados, fijaciones, clips, juntas, bordes, barandillas, pedestales visibles y contacto con vegetación. Impide el acceso a una zona inestable hasta repararla.
Liberar ventilación y desagües
- 1Nivel terminado
- 2Base con pendiente
- 3Evacuación lejos del edificio
Retira hojas, tierra y objetos que retengan humedad. Limpia juntas abiertas, canaletas y registros sin empujar residuos bajo el revestimiento.
Limpiar sin dañar
Empieza por el método menos agresivo recomendado. Respeta dilución, temperatura, tiempo y aclarado. La alta presión y los abrasivos pueden marcar madera, composite, juntas y ciertos hormigones.
Adaptar el cuidado al material
En madera, distingue envejecimiento natural, suciedad y pudrición antes de tratar. En composite, baldosas u hormigón, usa productos admitidos y trata manchas según la ficha.
Frecuencia y producto no son universales: exposición, vegetación, uso, acabado y garantía cambian el programa.
Reparar con piezas compatibles
Sustituye una pieza rota, clip o tornillo por la referencia prescrita. Ante hundimiento, fisura creciente o barandilla floja, busca la causa y revisa la estructura en vez de ocultar el defecto.
Guardar un historial
Fecha inspecciones, fotos, limpiezas y reparaciones. Tras heladas, tormentas u obras cercanas, vuelve a revisar drenaje, estabilidad y fijaciones.